Columna de Óscar Contardo: El contexto jesuita 

El modelo Poblete fue replicado con éxito por muchos de sus protegidos: el prestigio de la congregación creció, formando una tupida red de poder que iba desde empresarios hasta políticos, pasando por directores de medios y periodistas. Sin embargo, mientras eso sucedía, en esos mismos años, el cura Poblete violaba mujeres; el cura Jaime Guzmán manoseaba niños; el cura Leonel Ibacache abusaba de los alumnos de catequesis en Antofagasta; el sacerdote Juan Leturia dedicaba largas jornadas a medir el cuerpo desnudo de sus estudiantes con la excusa de un estudio científico, y el entonces religioso Felipe Denegri se encerraba en su oficina de la CVX con alumnas de colegios católicos que sólo se atrevieron a contar lo que pasaba ahí después de su muerte. Todos eran jesuitas admirados por sus pares; capellanes, directores de colegios, maestros de novicios, líderes de sus comunidades, personajes de renombre y no simples “profesores”, como alguna vez tratara de hacer creer uno de los sacerdotes favoritos de los medios en una entrevista. Para que esos hombres, y varios más, pudieran hacer lo que hicieron durante años fue necesario que muchos otros guardaran el secreto.

Origen: Columna de Óscar Contardo: El contexto jesuita – La Tercera

Alvaro Quezada
Profesor de Estado y Magíster en Filosofía Universidad de Chile Santiago de Chile

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