La marcha del millón

 

Alfredo Jocelyn-Holt

Historiador

Que a una semana de un estallido de terror (provocado), seguido de una marcha multitudinaria, el Presidente de la República salga afirmando que protestas masivas “abren grandes caminos de futuro y esperanza”, es irreflexivo, y si fuese oportunista de su parte, torpe. Que días después, un juez y vocero de la Corte Suprema agregue que “el clamor de la ciudadanía es tan grande” que hay que abocarse a reformular el orden institucional, suena asustado y a destiempo.

Origen: La marcha del millón

Alvaro Quezada
Profesor de Estado y Magíster en Filosofía Universidad de Chile Santiago de Chile

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