Columna de Ascanio Cavallo: Fausto en la macrozona

Los altos mandos militares y policiales coinciden en una sola gran apreciación sobre la situación de La Araucanía: el grueso de la violencia es conducida por bandas delictivas comunes, en muchos casos bajo el nombre de organizaciones mapuches que simulan tener objetivos étnicos o políticos, pero que en lo esencial aspiran a ganar impunidad territorial para ejercer tres formas principales de crimen organizado: tráfico de madera, tráfico de drogas y, como consecuencia de ellas, lavado de dinero. Esas actividades se extendieron al Biobío y más recientemente a Los Ríos, constituyendo lo que, ya con cierto dejo eufemístico, se denomina Macrozona Sur.

Origen: Columna de Ascanio Cavallo: Fausto en la macrozona – La Tercera

La Convención chocó con un país que no se dejará refundarPor Sergio Muñoz Riveros

En el año transcurrido, los controladores de la Convención actuaron como si Chile estuviera en 1810. Las sesiones en que los colectivos intercambiaban apoyos para sus causas monotemáticas terminaron por volver brumosa la realidad. Era como si el país que teníamos hubiera surgido desde una zona misteriosa, como si el ejercicio de las libertades hubiera caído del cielo, las instituciones las hubiera levantado una fuerza extraterrestre, la certeza jurídica hubiera crecido como planta silvestre y la pujante economía de hoy fuera obra de la Divina Providencia. Era también como si el sistema de salud, sostenido por el esfuerzo público y privado, y que enfrentó acertadamente la pandemia, hubiera sido el regalo de no se sabe quién. Muchos convencionales ni siquiera se dieron cuenta de lo valioso que es que el país tenga elecciones libres y competitivas desde 1989. Y no entendieron la trascendencia civilizatoria del principio “una persona, un voto”.

Origen: La Convención chocó con un país que no se dejará refundar. Por Sergio Muñoz Riveros | Ex-Ante

Rechazo de la plurinacionalidad. Por Sergio Muñoz Riveros 

Si la plurinacionalidad llegara a materializarse, junto a la pluriterritorialidad, el país se asomaría a un conflicto de una envergadura que no alcanzamos a visualizar. El establecimiento de enclaves territoriales que tendrían autonomía política, administrativa y financiera, construidos a partir de la homogeneidad racial, con su propio sistema de justicia y apoyados en “la restitución” de tierras en las que hoy viven miles de personas y en las que funcionan escuelas, empresas, múltiples actividades, provocaría dolorosas pugnas y laceraciones. ¡Cuánto delirio y cuánta desaprensión por la suerte del país se concentraron en la malhadada Convención!

¿Cómo se llegó a esto? El punto de partida fue el acuerdo del Congreso anterior que, luego de regalar su potestad constituyente, estableció escaños de raza en la Convención con el propósito de armar una correlación de fuerzas con ventajas para la izquierda. Hasta la elección de convencionales, en mayo de 2021, existía un registro electoral único, construido sobre el principio de ciudadanía. Nadie había propuesto hasta entonces separar en una categoría distinta a quienes tuvieran ascendencia indígena. Pues bien, el Congreso lo hizo, y estableció un registro electoral étnico. Era, en los hechos, un sistema que buscaba… ¡que los indígenas no se mezclaran con el resto de la población! Fue la consagración de un apartheid falsamente progresista, en realidad tan reaccionario como cualquier otro diseño racista. No sabemos si los senadores que inventaron esto con la calculadora en la mano duermen tranquilos a la vista del resultado. Creyeron ser astutos, y el proyecto incluye la eliminación del Senado.

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Sofía Correa: “Votaré Rechazo. La nueva Constitución liquida la nación chilena y otorga los instrumentos legales para implantar una dictadura”

-La propuesta suya dice al principio: “Chile es una nación intercultural organizada como un Estado regido  por  los  valores fundamentales de dignidad, igualdad, libertad y solidaridad de las personas”. ¿La palabra dignidad es un guiño al estallido social? ¿Cuáles son las diferencias sustantivas frente a la definición que hace el borrador de la Convención?

-En primer lugar, es indispensable aclarar que no se trata de una propuesta mía, sino que de un manifiesto de un conjunto de personas, entre cuyos firmantes me encuentro.

La frase citada en la pregunta es el primero de los principios constitucionales fundamentales con que se inicia la propuesta, y contiene muchos elementos en los cuales es conveniente detenerse. En primer lugar declara que Chile es una nación; Chile no es una pluralidad de naciones asentadas en territorios autónomos; y reconoce el carácter intercultural de la nación. Esta nación, Chile, está organizada como un Estado, declara el Manifiesto, y en seguida define los valores que rigen este Estado-Nación que es Chile, que son, explícitamente se señala, valores fundamentales de las personas, a saber, dignidad, igualdad, libertad y solidaridad. Estos valores adscritos a las personas han tenido una vigencia centenaria, sino milenaria, en la conciencia de la humanidad. Mal podrían ser adjudicados al llamado “estallido social” de octubre de 2019 o a las deliberaciones de la Convención Constituyente.

 

Origen: Sofía Correa: “Votaré Rechazo. La nueva Constitución liquida la nación chilena y otorga los instrumentos legales para implantar una dictadura” | Ex-Ante

Columna de Pablo Ortúzar: Rechazo por Boric

La izquierda liderada por el Presidente Boric es una precaria asociación de activismos identitarios. No tienen visión de país ni de Estado, y se nota. Es un eterno alimentar clientelas victimistas, pero inconsistente y carente de horizonte. El gremio de apaleadores de la piñata se hizo del gobierno de la piñata, pero no tienen idea de qué hacer con ella. Luego, siguen actuando como “movilizados”. Están todavía en modo demanda, cuando les toca ofrecer respuestas.

Para peor, esta parálisis degenerativa es un lujo que no podemos darnos. El mundo está entrando desde 2020 en un proceso de reconfiguración política que, si nos agarra mal parados, nos mandará al basurero. Y los desafíos de adaptación al cambio climático no aguantan más atrasos. Si no logramos unidad de propósito luego en torno a objetivos estratégicos claros, Chile se convertirá rápidamente en un Estado fallido: se romperá la máquina.

¿Cómo superar esta situación? La derrota en las urnas de la propuesta constitucional octubrista es un paso clave, pues le dará una oportunidad de salida de la trampa identitaria a Gabriel Boric, permitiéndole pararse como Presidente de todos los chilenos -con los dos pies firmes en su versión de segunda vuelta-, en vez de como pastor de activismos dispersos. Será libre para conducir la búsqueda de amplios y pragmáticos acuerdos políticos sobre lo común y lo compartido. Y celebrará el 18 en un país con, al menos, ganas de seguir existiendo como tal.

Origen: Columna de Pablo Ortúzar: Rechazo por Boric – La Tercera

Columna de Ascanio Cavallo: El aspecto de cachivache 

¿Cumplió la Convención con las expectativas? Es muy difícil responder a esto: primero, porque es probable que haya tantas expectativas diferentes como grupos de intereses parciales se han descubierto en el país; segundo, porque no se conoce el texto terminado, ni menos el final, y tercero, porque la única verdadera ocasión para disipar la duda ocurrirá en cuatro meses más.

Lo que no cumplió son ciertos estándares que los convencionales podrán, si quieren, llamar accesorios. Por ejemplo, el deber de síntesis que es inherente a todo artefacto lingüístico: el texto que se entregará mañana es el más largo de América Latina y de gran parte del mundo. Tampoco con la accesibilidad, que supone no sólo que las oraciones sean claras, sino que tengan coherencia recíproca (la Corte Suprema hizo una severa cantidad de observaciones de este tipo). Tampoco con el propósito de transparencia deliberativa: normas rechazadas varias veces fueron presentadas de nuevo a través de otra comisión, una truculencia que hasta la supuesta sede de la trampa legislativa, el Congreso, consideraría antiestética.

Origen: Columna de Ascanio Cavallo: El aspecto de cachivache – La Tercera

Columna de Óscar Contardo: Cosa de costumbre 

La jornada del 1 de mayo, cuando la periodista Francisca Sandoval cayó herida después de recibir un disparo en su cabeza, aparecieron imágenes de hombres de civil armados recorriendo calle Meiggs, cerca de donde pasó la marcha del Día del Trabajador. Aparentemente protegían al comercio establecido de saqueadores. En los videos y fotos se veía que estos hombres circulaban entre los vendedores ambulantes que colman la vía ejerciendo dominio, como si se tratara de guardias privados con derecho a portar y exhibir pistolas. Se movían sin contratiempos junto a carros policiales y uniformados. Las secuencias fueron difundidas por las redes sociales y los canales de televisión. Horas más tarde fueron detenidos dos sujetos registrados en esas imágenes y luego un tercero, llamado Marcelo Naranjo y apodado “El Pestaña”. Naranjo fue identificado como el posible autor de los disparos contra Francisca Sandoval. Todo ocurrió a metros de la Alameda, el eje principal de la ciudad, cuyo deterioro parece no tener freno.

Origen: Columna de Óscar Contardo: Cosa de costumbre – La Tercera

Columna de Daniel Matamala: El ruido y las nueces 

Los dos tercios cumplieron su tarea. Las ideas más radicales, que tanta tinta consumieron en estos meses, quedaron, como era previsible, fuera del texto final. En palabras del presidente de Codelco y exejecutivo de empresas Máximo Pacheco, en temas económicos como el derecho a la propiedad, el texto “está a la derecha de muchas constituciones europeas, como la de Alemania”.

En asuntos sociales como salud o pensiones, se destraban los candados que había dejado la dictadura, pero dejando al debate legislativo el detalle de la operación de los nuevos sistemas.

La misma encuesta Criteria que muestra al Rechazo con ventaja, revela que una mayoría cree que, de ganar el Apruebo, “se garantizarán los derechos sociales”, “la democracia funcionará mejor” y “volverá a crecer la economía”, entre otras consecuencias positivas. El triunfo del Rechazo, en cambio, se asocia a efectos negativos como “decepción y frustración”, y “un modelo económico más injusto”.

Las cartas no están echadas. Que comience a apagarse el ruido de la Convención, puede abrir espacio para analizar en su mérito, con sus luces y sombras, la calidad de sus nueces.

Origen: Columna de Daniel Matamala: El ruido y las nueces – La Tercera

Columna de Max Colodro: El perfume 

… el gobierno de Boric acaba de iniciar su mandato, tiene la legitimidad del triunfo electoral aún reciente y no ha sido semidestituido. No debiera, por tanto, tener ni la más mínima inhibición para hacer cumplir la ley. Salvo porque el perfume de su debilidad -esa que diversos sectores ya huelen- deja en evidencia su dificultad para asumir que no existen y nunca podrán existir razones legítimas para no respetar la ley vigente. De algún modo, lo que alimenta esta debilidad, junto a la impericia y los errores no forzados, es la idea de que detrás de muchas ilegalidades se ocultan también injusticias, y de que muchos de los que no respetan la ley son en el fondo “víctimas del sistema”.

Todo ello puede ser atendible a la hora del análisis sociológico, pero no cuando se tiene la obligación de gobernar, de preservar el orden público y garantizar la seguridad de las personas. Un gobierno no puede relativizar la gravedad de incumplir la ley y, menos, no perseguir a quienes la violan, sean camioneros, estudiantes o integrantes de una comunidad indígena. Y el actual gobierno tiene una seria dificultad que se lo impide: un perfume inconfundible que se siente en el aire.

Origen: Columna de Max Colodro: El perfume – La Tercera

Columna de Ascanio Cavallo: Salus populi

El particularismo es una evolución rara de la izquierda mundial. Ser de izquierda significaba ser universalista, enemigo del separatismo, antinacionalista (esa era una categoría reservada para la extrema derecha), universalista e institucionalista. Cierta izquierda del mundo actual simpatiza con el separatismo catalán, apoya secesionismos regionalistas tipo Brexit o nacionalistas tipo Donbas y, en los últimos días, libera un atavismo exsoviético simpatizando por lo bajo con Putin. El fin de la Guerra Fría tuvo el raro efecto de desordenar el mapa epistémico de una parte de la izquierda.

Esa izquierda paradójica impera en la Convención Constitucional chilena, con una mezcla de banderas clásicas y causas identitarias que parece apuntar más a una sustitución cultural que al acto político de construir un “nuevo contrato”. La dimensión provocativa (y riesgosa) de su forma de razonar es visible en la cantidad simultánea de materias controversiales que ha querido zanjar dentro del apretado seno de sí misma: plurinacionalidad, indigenismo, mutilación del Senado, desintegración de las autoridades unitarias, justicias paralelas, naturalismo, animalismo, sexismo, revisión de tratados internacionales, sustitución de los partidos, inflación del Estado…

No hay en estos puntos un consenso que se pueda llamar “pacto social”. Más bien al revés: son campos de disensión legítima, en los cuales se lucha, laboriosamente, en la vida parlamentaria. La propia Convención ha tenido que admitir esta limitación, quitar muchas de las pretensiones inaugurales, dejar artículos generalistas y entregar una impresionante cantidad de resoluciones para leyes posteriores. Como van las cosas, la cantidad de artículos transitorios (otra forma de eludir la disensión) podría batir algún record.

Origen: Columna de Ascanio Cavallo: Salus populi – La Tercera