¿Qué más estamos esperando?

Llegados a este punto, es el momento de abandonar los eufemismos y lo políticamente correcto. Los que han “criminalizado la protesta social”, son justamente aquellos que, en el marco de ésta, han alentado, justificado o tolerado, sea por acción u omisión, mucha de la violencia que se ha instalado en nuestras calles. Una sociedad civilizada no puede dejar de reprochar y castigar que, por ejemplo, se queme o vandalice la propiedad pública o privada; que se interrumpa de manera violenta la circulación de las personas; que se fune o agreda a quienes piensan diferente; que se normalice que para protestar haya que cubrirse el rostro, o que se agreda verbal y físicamente a los llamados a imponer la autoridad.

Origen: ¿Qué más estamos esperando?

Alvaro Quezada
Profesor de Estado y Magíster en Filosofía Universidad de Chile Santiago de Chile

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