Un cadáver de Constitución

Temáticas de la Constitución de la Republica de Chile

FERNANDO ATRIA

Es que estamos viendo lo que significa que la Constitución vigente haya fenecido. Ella ya no cuenta como un estándar reconocido de la conducta política. No cuenta, no solo para los parlamentarios que presentan mociones en materias de iniciativa exclusiva, sino tampoco para los presidentes de las cámaras o las comisiones que tienen facultades para declararlas inconstitucionales y no lo hacen, para los parlamentarios oficialistas y por cierto para el propio Presidente, todos los que pueden requerir al Tribunal Constitucional y no lo hacen.

Cuando la Constitución está viva, acusar a otro de actuar contra ella no es baladí: por eso el que acusa recibe crédito político, y el acusado paga un costo. Esto es lo que hoy no ocurre, como lo han notado no solo los parlamentarios de oposición, sino todos, Presidente incluido. Esto es lo que muestra que ya no tenemos una Constitución, sino un cadáver de Constitución.

No es bueno vivir con un cadáver de Constitución. Sería bueno tener una Constitución legitimada. Legitimada no quiere decir amada. Eso no es realista. Quiere decir que sea aceptada por todos, que ir contra ella sea políticamente costoso, que salir en su defensa sea políticamente ventajoso.

Origen: Un cadáver de Constitución – La Tercera

Alvaro Quezada
Profesor de Estado y Magíster en Filosofía Universidad de Chile Santiago de Chile

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