Black Sabbath: cómo cuatro parias de Birmingham crearon una nueva religión, el ‘heavy metal’

Black Sabbath en 1970, el año en el que editaron su primer disco: (de izquierda a derecha) Bill Ward, Tony Iommi, Ozzy Osbourne y Geezer Butler.
CARLOS MARCOS
Madrid – 28 ABR 2020 – 18:30 CLT

 

Tenía 18 años y un empleo en una fábrica de montaje de su ciudad, la oscura e industrial Birmingham (Inglaterra). Su trabajo consistía en soldar piezas. Lo hacía sin ninguna motivación, esperando a que llegase el viernes para salir a tocar la guitarra con su banda. Aquel día un compañero que manejaba una soldadora eléctrica no apareció. “Tony, tú ocuparás su sitio”, le dijeron. La máquina tenía una pequeña guillotina, afilada, para cortar piezas de metal. A los pocos minutos de iniciar su turno, Tony puso su mano derecha cerca del filo y ¡zas! Un dolor espantoso. “Me quedé sin los dedos. Se quedaron colgando y yo mismo me los quité”, ha recordado en alguna ocasión. Cuando llegó al hospital le quitaron los huesos dañados y le dieron la noticia: “Olvídate de tocar la guitarra. Para ti se ha acabado”.

Tony cayó en una depresión. Se encerró en su casa, acumulando latas de cerveza. Un día recibió la visita del capataz de la fábrica, que le regaló un disco de Django Reinhardt, el talentoso guitarrista belga de jazz. Reinhardt perdió dos dedos en un incendio, tragedia que no le impidió tocar el instrumento. Animado por este ejemplo, Tony buscó un remedio casero para contradecir a los médicos. La mano dañada era la derecha. Él era zurdo, así que aquellas yemas de los dedos que le faltaban cumplían una función básica: moverse por el mástil de la guitarra, entre trastes y cuerdas. Con el plástico de una botella de lejía se fabricó unos dedales para los dedos mutilados. Por encima les pegó unos trozos de cuero, para afianzar el agarre. Tuvo que aflojar la tensión de las cuerdas de la guitarra para poder tocar con comodidad. Y lo consiguió. Cincuenta años después las revistas de guitarra todavía desarrollan acalorados debates sobre esos riffs pesados y profundos. Su nombre es Tony Iommi, el guitarrista que creó el heavy metal al frente de Black Sabbath.

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Alvaro Quezada
Profesor de Estado y Magíster en Filosofía Universidad de Chile Santiago de Chile

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