Columna de Oscar Contardo: La vitalidad del pinochetismo

Pinochet murió, también su viuda, y muchos de quienes fueron sus colaboradores directos; lo que no murió fue el espíritu que hizo posible la dictadura que encabezó, ese espíritu permanece entre nosotros; había estado disimulado por un perfume liberal, liviano y dulzón, que se evaporó apenas el olor de las lacrimógenas se coló en las decisiones. El gobierno aún en curso no sólo nos deja sumidos en el hedor del pudridero institucional, sino también a merced de una derecha rendida a los nostálgicos del régimen, que busca inspiración en Trump y juzga la debacle de Bolsonaro en Brasil como una gesta heroica de patriotismo digna de emular, al costo que sea.

 

Origen: Columna de Oscar Contardo: La vitalidad del pinochetismo – La Tercera

Alvaro Quezada
Profesor de Estado y Magíster en Filosofía Universidad de Chile Santiago de Chile

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