Columna de Óscar Contardo: Nuestra pequeña edad de hielo

En 1992 quisimos que el mundo nos viera de un modo distinto. Ya no éramos el país de los militares en las calles, ni el de las protestas reprimidas con violencia, ni el de las mujeres clamando por justicia con el retrato de sus familiares desaparecidos colgando del cuello; menos aún el país de un general amenazante regocijándose con su poder. En 1992 quisimos -quisieron- inventar un nuevo Chile, con un pasado que se clausuraba por agotamiento. Había una generación exhausta y la posibilidad de escapar hacia

Origen: Columna de Óscar Contardo: Nuestra pequeña edad de hielo

Alvaro Quezada
Profesor de Estado y Magíster en Filosofía Universidad de Chile Santiago de Chile

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